Weblog del eternauta (Marquito´s blog)

Peliculas

Otro punto de vista sobre el Codigo Da Vinci

Escrito por eternauta 13-11-2006 en General. Comentarios (0)



Otro punto de vista sobre «El código Da Vinci»
por Hugo Cáceres Guinet

 
Comprendo la indignación de la Conferencia Episcopal sobre el próximo estreno de la película El código Da Vinci sin embargo considero, con todo respeto, que sus respuestas a la situación merecen ser reconsideradas.

Si una película de ficción o una mala novela pueden hacer tambalear la fe de los católicos, la misión de evangelización debe tomar otros rumbos. Creo que el libro y la película son grandes oportunidades para reflexionar sobre la fragilidad de la tarea evangelizadora tal como es asumida actualmente.

Biblia: Una de las misiones de la iglesia es el magisterio de la enseñanza, sin embargo esta tarea ha sido realizada sin los menores criterios de actualización y empleando la Escritura para justificar principios y no para educar la fe de las personas. No se ha dado suficiente prioridad a la lectura de la Biblia para que los fieles por sí mismos reconozcan el tipo de verdad que encierran, prefiriéndose aproximaciones de lectura menos críticas y más ingenuas. En particular creo que enseñar a discernir qué se lee y cómo se lee es una gran tarea. En el campo de la Biblia este es un quehacer realmente difícil. Pero es imprescindible que se asuma la divulgación de una lectura de la Biblia donde se empleen los métodos críticos y desde allí diferenciar el significado de lo histórico, lo anecdótico, lo mítico. Católicos bien adiestrados en lecturas críticas de la Biblia van a saber diferenciar un escrito del Nuevo Testamento de otra literatura de naturaleza piadosa o sectaria de siglos posteriores.

Teología fundamental: Los “secretos” que plantea El Código Da Vinci no deben ser vistos como amenazas a las iglesias cristianas, más bien son temas pendientes que la agenda de la evangelización debe revisar:

La sexualidad de Jesús debe entrar a formar parte de la reflexión cristológica. Con una visión realista y abierta a las inquietudes contemporáneas debemos entender de otro modo qué quiere decir hoy que Jesús fue probado en todo igual que nosotros menos en el pecado (Heb 4,15). No hace falta ser enemigo de la iglesia para reconocer que la evangelización de la sexualidad no es uno de los aciertos del magisterio.

La mujer sí fue postergada y sigue postergada en sus funciones en la iglesia. María fue una discípula apóstol con un encargo único y a la que la iglesia no correspondió con un ministerio a sus seguidoras (Jn 20,18: Vete donde mis hermanos y diles: Subo a mi Padre y Padre de ustedes, a mi Dios y Dios de ustedes). El rechazo y la sospecha de lo femenino es algo tangible en la iglesia y no se necesita a Dan Brown para probarlo.

Eclesiología: Constantino no creó el cristianismo, pero sí le dio forma a la iglesia. Si la iglesia repite características, lenguaje y aún símbolos del imperio romano es por una visón de poder y gloria que Constantino infundió en la iglesia de Cristo que debería parecerse más a la iglesia del Nuevo Testamento que a una organización política.

Me llama la atención la importancia que se le otorga a la obra de Brown llevada al cine, importancia e indignación que no provocaron en su debido tiempo otras películas como Stigmata (1999) y The body (2001) donde Hollywood igualmente sacó a relucir el tema de una conspiración de la jerarquía católica para impedir que algún descubrimiento salga a la luz. Pero, como en el caso de la obra de Brown los conspiradores tienen nombre propio, la reacción parece ser de los que se rasgan las vestiduras. Creo que hay más “indignación” velada por lo que Brown dice del Opus Dei que por la iglesia de Jesucristo. Si el dicho grupo católico aparece en la novela como una secta siniestra con prácticas de obediencia ciega, mortificación de carácter inhumano y fanatismo irracional entonces que la iglesia reflexione si es verdad o no que todavía se gestan en su seno organizaciones interesadas en detentar el poder, nombrar obispos y silenciar voces discordantes. A mí no me ofende si el Opus Dei es retratado con sombras de misterio, ese es el modo cómo han actuado en la iglesia desde sus raíces en el fascismo español. Brown me da la oportunidad para deslindarme de sectores eclesiales donde parecen prevalecer el poder, el dinero y las influencias. Ojalá que los obispos no caigan en la trampa de confundir ofensas a la iglesia con ficciones inspiradas en el modus operandi de un grupo católico particular que actúa para lograr su propia gloria (ser reconocida jurídicamente como prelatura personal, canonizar a su fundador en tiempo récord, numerosos nombramientos episcopales y en la curia romana, arrogancia y extravagancia en su actuación, secretos y misterios, niveles de pertenencia según la procedencia social) y no la gloria de Cristo

Y si de rasgarse las vestiduras se trata algunos dirán: “Nos preocupa el pueblo pobre y poco educado porque no podrá reconocer en la película qué cosa es verdad y qué cosa es ficción”. Respondo a los ofendidos: ¿Por qué no se preocupan del pueblo pobre y poco educado en otras circunstancias como la injusticia social, la postergación histórica, la marginación y exclusión?

En su larga historia la iglesia ha definido las verdades de la fe motivada por herejías y desviaciones que se suscitaron en el camino. Que la obra de Brown o cualquier otra le permita revisar las nuevas estrategias con que iniciaremos una auténtica nueva evangelización y una reflexión teológica que incluya nuestra comunión con la humanidad.

 

Hugo Cáceres Guinet, cfc
Congregación de los Hermanos Cristianos
Distribuido por la Conferencia de Religiosos de Perú
17 de mayo de 2006

El Nombre de la Rosa

Escrito por eternauta 07-11-2006 en General. Comentarios (0)


El Nombre de la Rosa

A continuación, un muy buen artículo sobre esta excelente película...

La adapación de la prestigiosa novela de Umberto Eco, llevada a cabo por Jean-Jacques Annaud,es una de esas películas que marcaron mi adolescencia. La he visto unmontón de veces, y cuando se editó en dvd hace ya unos meses, no lodudé y la compré. Este pasado fin de semana pude revisionarla, ydisfrutarla por primera vez en versión original. Por cierto, los extrasde la edición especial son estupendos. Entrevistas a Annaud y Eco,entre otros, aportando un montón de información adicional muyinteresante. A parte de escenas del rodaje, y de la preparación porparte de los actores, que no tienen desperdicio. Edita Warner, de la cual podían aprender muchos, tanto por la calidad de sus ediciones, como por la política de precios.

Estamosen 1327, William de Baskerville y su pupilo llegan a una abadía en laque se encuentran con un misterioso caso de asesinatos, que parecenestar relacionados con cierto libro prohibido. Pronto, el tema empezaráa complicarse, al mismo tiempo que hace acto de presencia la SantaInquisición, culpando de todo al Diablo.

La película fuerealizada en inglés para conseguir una mayor distribucióninternacional. De hecho el film fue un enorme éxito, sobre todo enEuropa, por motivos más que evidentes. No así en los USA. La películanarra, en un ambiente de corte histórico muy bien tratado, una historiade misterio en el más puro estilo clásico. Un detective, en este casoun monje franciscano, educado y enormemente culto, con un jovenaprendiz, en medio de una serie de crímenes inexplicables, y cuyagalería de sospechosos es de lo más variado, ya que van desde el pinchede cocina hasta las más altas esferas del poder.

Lasinfluencias del universo de Sherlock Holmes son notorias. Ya el hechode que el protagonista se llame William de Baskerville, no es ningunacoincidencia, pues hace referencia a uno de los más conocidos casos delfamoso detective. Y la investigación del caso, más su resolución y lasdeducciones de su personaje principal, son muy parecidas a las querealiza Holmes.


La realización de Annaud es impecable, y llena de pasión. Está apoyadoen un guión magnífico, y enormemente conciso, haciendo en todo momentoque la historia interese, y que a medida que avanza, se haga másemocionante, ofreciendo sus sorpresas, y momentos cumbre, en elinstante adecuado. Y su puesta en escena es extraordinaria. Parece queestemos realmente en la Edad Media, gracias a un trabajo deambientación, sencillamente sensacional, y como explican en los extrardel dvd, hay unos decorados increíbles, los más grandes hechos enEuropa desde los tiempos de ‘Cleopatra’ de Mankiewicz, por cierto, la única película de se gran director, que no he visto, pero es que me da una pereeeza que no veas.

La fotografía de Tonino Delli Colli,sucia y seca, ayuda a dotar de realismo al conjunto. Incluso la bandasonora, que es mínimamente melódica, y muy ambiental, obra de un James Horner,que por aquel entonces estaba viviendo sus mejores momentos. Todo ellosabiamente conjuntado, da un film excelente en todos sus aspectos, yque a pesar de sus más de dos horas de duración, es una de lasproducciones más entretenidas que yo recuerde. En ese aspecto, Annaudle infiere a la película un ritmo prodigioso, gracias a un estupendomontaje (atención a la secuencia final en la biblioteca llena deescaleras que forman laberintos), y también a unos diálogos llenos defuerza, recitados por un estupendo plantel de actores.

Evidentemente, Sean Connerysobresale entre todos ellos, él es la estrella de la función. Con unenorme carisma, y apoderándose de la pantalla, su personaje cae bienenseguida al espectador, el cual se siente fascinado por unapersonalidad llena de fuerza, y a la que Connery le imprime su habitualcinismo. Realiza, sin duda, una de sus mejores interpretaciones, esetipo de papel que a todos gusta, una especie de modelo a seguir, unhéroe. Le secunda F. Murray Abraham,uno de esos eternos secundarios, que aquí interpreta un papeldecididamente odioso, un malo con mucho peso, a la antigua usanza, delos que te quieres cargar nada más aparecer, pero que está tan bieninterpretado, que evidentemente le da un enorme peso a la película. Elcontrapunto perfecto de Connery.

Tambien salen en este film, un primerizo Christian Slater,demostrando desde hace tiempo que lo suyo no es actuar, aunque hay quedecir que su enorme inexpresividad le queda bien al personaje, uninocente muchacho, que se siente atraído por la enorme belleza de unajoven, con la cual protagoniza una de las escenas de sexo más famosasde la década de los 80.

Y Ron Perlman,uno de los actores fetiche de Annaud, que aquí realiza una extravagantecomposición de un, más extravagante todavía, personaje. Un pinche decocina, que tiene una extraña afición con las ratas. Excelentementemaquillado, Perlman realiza un personaje inolvidable.

Unamagnífica película que a muchos encanta, y conozco pocos a los que noguste. No voy a entrar en si es mejor o peor que el libro, porque seríaentrar en una discusión de lo más estúpida. El Cine y la literatura sondos artes totalmente distintas la una de la otra, y nunca deben sercomparadas. Para ello me remito, una vez más, a los extras del dvd,donde tanto Annaud como el propio Eco, dan su parecer al respecto, yque a más de uno dejarán callado. Como a mí, que me sorpendióenormemente.

Fuente: http://www.blogdecine.com/


La Misión

Escrito por eternauta 07-11-2006 en General. Comentarios (3)



LA MISIÓN

Director:
Roland Joffé
Intérpretes:
      Robert De Niro (como Rodrigo Mendoza)
      Jeremy Irons
      Ray McAnally
      Aidan Quinn
      Cherie Lunghi
      Ronald Pickup
      Chuck Low
      Liam Neeson
      Bercelio Moya
      Sigifredo Ismare
      Asuncion Ontiveros
      Alejandrino Moya
      Daniel Berrigan
      Rolf Gray
      Álvaro Guerrero
Genero: Drama
Nacionalidad: Gran Bretaña
Año: 1986
Sinopsis:Siglo XVIII. Los grandes imperios colonialistas, España y Portugal, sedisputan el dominio de Ámerica del Sur. El padre Gabriel dirige unamisión en lo alto de las montañas de Brasil, donde los nativos sonevangelizados y llevan una vida pacífica. Hasta allí llega Mendoza, unmercader arrepentido, en busca de redención que, fascinado por la labordel padre Gabriel, se ordena sacerdote. La presión llevada a cabo porPortugal obliga a la Iglesia a ceder las tierras en las que se halla lamisión. El padre Gabriel y Mendoza, aunque por caminos muy diferentes,harán lo imposible por defender la obra y evitar que los nativos seanesclavizados. Palma de Oro a la mejor película en el FestivalInternacional de Cannes. Oscar a la mejor fotografía.
Comentario: En "La Misión", De Niro interpreta a RodrigoMendoza, un mercenario español que se dedica a cazar nativos de laselva misionera para venderlos luego como esclavos en las coloniasAmericanas. Luego de matar a su propio hermano, a quien descubrehaciendo el amor con su esposa, Mendoza decide autorecluirse en unaMisión Jesuita para purgar su pecado mortal. La progresivatransformación que De Niro imprime a su personaje a lo largo de lapelícula -de caza-hombres, a asesino y de asesino a monje jesuita- esfrancamente sorprendente y digna de este maestro de la caracterización.Rodrigo de Mendoza es uno de los personajes más interesantes ytrágicamente humano que haya interpretado De Niro a lo largo de sucarrera, y, sin embargo, no ha sido de los más recordados y alabadospor su público.